Dr. Casaravilla, nuevamente campea en UTE la desconfianza e incertidumbre. Se dice
que hay una lista de personas prescindibles. Deben ser removidos para dejar lugar a
“gente de confianza”. En esa versión aparece usted como “El Mesías” salvador de la
UTE, que necesita hacer estos cambios para darle un giro a la gestión.
Dr. Casaravilla, necesitamos trabajar en un marco de confianza, es la única manera de
poder desplegar un esfuerzo sostenido en el tiempo, con vínculos intrapersonales
maduros. Necesitamos que se cumplan los compromisos, que se implemente la
movilidad en las bandas, que se cumpla el código de ética, que sostenga su palabra sin
más excusas ni dilatorias.
Los impulsos son útiles y aplicados oportunamente agregan valor, pero una empresa
como UTE, no se puede llevar a impulsos. Hay que planificar a mediano y largo plazo,
hay que evaluar y corregir y volver a planificar, eso no lo puede hacer solo un equipo
de personas de confianza del presidente de turno. Se necesita acumular experiencia y
conocimientos y esto requiere de un tiempo distinto a los tiempos electorales.
Afuera, nuestros inversores apelan a la seguridad jurídica y les dimos el código de
ética; pero Dr. Casaravilla, ¡los funcionarios de UTE también necesitamos seguridad!
Puede ser muy desafiante o hasta entretenido “buscarle la vuelta a la ley”, pero no es
razonable y menos razonable es si se hace costumbre. Hay que cumplir lo prometido.
Dr. Casaravilla, ¿usted está consciente que está sentando un precedente?
Hagamos el ejercicio de imaginar que la nueva norma de UTE es la que fue revocada
por el TCA, aquel DEC. P.E. 63/013. Supongamos por un momento que “le buscamos la
vuelta” y podemos ignorar la sentencia revocatoria del TCA, procedemos entonces a
descabezar a la UTE completando los cuadros jerárquicos con personas de su
confianza. Cortamos la carrera administrativa y la movilidad. Ahora, corremos varios
cuadros de la película para adelante y ¡sorpresa!: Su sucesor está haciendo lo mismo,
está descabezando a la UTE, prescinde de esas brillantes personas que usted había
elegido, pero ¡qué lástima!, ¿Cómo no pudo apreciar las virtudes de esas personas?
Dr. Casaravilla, esa película ya la vimos y la seguimos viendo lamentablemente en
muchas organizaciones, tanto a nivel Departamental, como Nacional. No queremos
eso para UTE. Queremos creer que el mérito cuenta para la movilidad. Queremos creer
que usted promete para cumplir.
No dudamos de su buena intención, por eso le pedimos que reconsidere. Sabemos que
quiere dejar huella, pero seguramente no querrá dejar esta huella.
Atentamente:
Comisión Directiva de APROM





