MENOS CIRCO Y MÁS RESPONSABILIDAD.
Con este reclamo terminamos el año pasado, y lo recogimos en nuestro humilde almanaque de cartulina del corriente año 2018, convencidos que los tiempos electorales van a impactar en forma inevitable en UTE.
DEBATE SÍ, CIRCO NO.
Circo no es debate, aunque se le ponga el collar no compramos la caricatura.
El debate es bueno y de ninguna manera vamos a rehuir de él. ¡Pero es que ni debate hay! Solo vemos panfletos y consignas que se gritan y nadie escucha. La prueba de esto es que no hay respuestas. Ante nuestras preguntas, se ensaya el famoso “pps” o se alterna con una catarata de agravios, descalificaciones y lugares comunes. Nos recuerda aquella frase de campaña: “para qué vamos a debatir si vamos primeros…”
Es que el poder, como las alturas, marea a alguna gente soberbia.
Ahí mismo está la semilla de su fracaso. La falta de escucha obviamente resigna oportunidades y la necia persistencia en el error solo profundiza el problema.
APROM viene reclamando desde su fundación, la participación en las comisiones paritarias de UTE, entre ellas, el Comité de Género, que hoy sigue invariablemente integrado por la Cra. Diva Seluja como representante del Directorio, un funcionario por HUM y un representante por AUTE.
Para APROM NO HAY LUGAR EN EL COMITÉ DE GÉNERO, seis años no alcanzaron para arrimar una silla a la mesa del comité. ¿Esto es abuso de poder? Pensamos que desde un lugar desde donde se sufre la discriminación y humillación por parte de los poderosos, se nos iba a entender y atender, pero no es así. ¿Será que se cumple aquello de “si querés conocer a pepito, dale un carguito”?
Mientras tanto, pasaron muchas cosas, entre otras pasó, ni más ni menos, “EL BAMBU” y “EL BAMBÚ II – el regreso” con comité de valoración ¡sin APROM para variar!
Todo esto viene a cuento, porque en una de las presentaciones del COMITÉ DE GÉNERO, APROM reclamó que era necesaria una mirada desde la perspectiva de género, del proceso BAMBÚ, ya que había una percepción de las compañeras y compañeros de nuestro sindicato de que nuevamente la mujer había sido relegada en el proceso y no solo se perdió una oportunidad de mejora, sino que el proceso había significado un retroceso para la condición de la mujer en UTE. Reclamábamos una explicación sobre el hecho de que los cargos transversales, de mayor composición femenina, quedaran para el final del BAMBÚ, dando incertidumbre y mínimas oportunidades de negociación a los compañeros y compañeras que se encontraban en ese limbo. También reclamamos un informe, como lo exige la R que da origen al comité, sobre los indicadores relevantes, entre otros: grados vs género, personal tercerizado vs género y su evolución post BAMBÚ.
En aquella oportunidad se nos dio el “pronto despacho” diciendo que las valoraciones eran de cargos y que el género no contaba en el asunto ¿? ¡Si Vaz Ferreira se levantara de tumba, a cuántos desenmascara!
Hoy, siete de marzo del 2018, reclamamos públicamente un lugar en el COMITÉ DE GENERO, y un análisis e informe al funcionariado del proceso BAMBÚ, como es su responsabilidad desde su constitución. Sin información no es posible tomar decisiones. A la hora de hacer la revaloración de cargos hubiera sido relevante saber si el proceso tenía un sesgo machista para hacer las correcciones oportunamente. Hoy es un deber de honestidad intelectual en primer lugar.
¡En víspera del día de la mujer, saludamos especialmente a todas las compañeras de UTE en la certeza que nuestro compromiso está solo aquí!
Te invitamos a acercarte a nuestras comisiones y compartir tus inquietudes. Juntos buscaremos la forma de canalizarlas, unas veces con reclamos ante la administración, otras en la justicia o haciendo la denuncia pública.
¡A NO BAJAR LOS BRAZOS!
¡JUNTOS SOMOS MÁS!
APROM por un sindicalismo independiente.






